Sentada en el medio del trabesaño, que une dos railes, que forman una via que fué olvidada y reemplazada por otra que no está lejos por la cual circula un tren blanco, con muchos pasajeros, entre los que me encuentro yo, o tú, o ambos, para que nos lleve algún sitio, quizás Madrid, quizás Salamanca, quizás Roma o Venecia. Sentada en medio de un trabesaño que une dos railes, que transportan nuestros sueños, que dirigen el tren de nuestra vida. Sentada, esperando a que llegue la oportunidad y no dejarla escapar, aguardando el día en que las vías del tren de las ilusiones, las fantasías y la esperanza se crucen con las del tren de la realidad.
viernes, 25 de febrero de 2011
Cruce de vías
Sentada en el medio del trabesaño, que une dos railes, que forman una via que fué olvidada y reemplazada por otra que no está lejos por la cual circula un tren blanco, con muchos pasajeros, entre los que me encuentro yo, o tú, o ambos, para que nos lleve algún sitio, quizás Madrid, quizás Salamanca, quizás Roma o Venecia. Sentada en medio de un trabesaño que une dos railes, que transportan nuestros sueños, que dirigen el tren de nuestra vida. Sentada, esperando a que llegue la oportunidad y no dejarla escapar, aguardando el día en que las vías del tren de las ilusiones, las fantasías y la esperanza se crucen con las del tren de la realidad.
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